Archivo de la etiqueta: Real Academia

El deber me llama, supongo

Hace un tiempo hablaba aquí de la importancia de las preposiciones, unas palabritas que parecen insignificantes, pero que en realidad son esenciales para que nuestro idioma funcione como un reloj de precisión. Hay un caso concreto en el que la ausencia o la presencia de una de ellas puede cambiar notablemente el sentido de una oración. Estoy hablando de la preposición de, que, añadida al verbo deber, modifica su significado. La ligereza de los hispanohablantes –algunos de ellos escritores de renombre– a la hora de ponerla y quitarla ha motivado que este asunto aparezca en todo diccionario de dudas que se precie. Sigue leyendo

‘Cualquiera’ no es una palabra cualquiera

Clara, personaje de la revista ‘El Jueves’. Dibujo de Jordi Bernet.

Hay palabras que resultan tremendamente simples y que no tienen ningún misterio: mesa es un sustantivo femenino, significa lo que todos sabemos que significa (aunque en realidad tiene muchas acepciones) y su plural se forma añadiendo una -s. Otras, por el contrario, me parecen fascinantes por la cantidad de secretos que esconden. Una de ellas es cualquiera. ¿Ustedes podrían definirla sin tener que recurrir a un diccionario? Tarea difícil… A esto se suman otras singularidades: se trata de un adjetivo –y pronombre– que ha dado lugar a un sustantivo, su plural es curiosísimo, puede disminuir de tamaño gracias a la magia de la apócope y a veces, sin darnos cuenta, la empleamos mal por influencia del inglés. ¿Les parece poco encanto? Sigue leyendo

¿Feliz 2.013?

No he escrito este título entre signos de interrogación porque crea que el año que empieza mañana vaya a ser portador de infelicidad –aunque estoy seguro de que será bastante duro para muchísimas personas–, sino porque quiero recordarles que es incorrecto emplear un punto para separar los millares en los números. Y no solo cuando se usan para referirse a un año, sino siempre. Ya he comentado esto aquí en otra ocasión, pero no está de más volverlo a decir hoy. Además, aprovecharé para hablar sobre la escritura de las fechas, con días y meses incluidos. Eso también ha sido tratado en este blog, pero es que no quería despedirme de 2012 sin publicar un último artículo, así que se fastidian. Sigue leyendo

‘Impás’ es a ‘impasse’ lo que ‘fútbol’ es a ‘football’

¿Qué es españolizar? Según el diccionario de la Real Academia, ‘dar forma española a un vocablo o expresión de otro idioma’. Llevamos siglos haciéndolo y nuestra lengua sigue vivita y coleando, así que no debemos tenerle miedo a esta sana costumbre, gracias a la cual usamos palabras como fútbol, que no es otra cosa que una adaptación de la voz inglesa football. Otras españolizaciones parece que nos cuestan más, como máster y su plural, másteres, pero todo se andará. Hoy vamos a hablar de un término que a mí me parece muy útil: impás. Los guardianes de la lengua no le tienen mucha simpatía, pero el otro día ocurrió algo que me demostró que cada uno de nosotros –los usuarios del español– puede dar pequeños pasos para la modernización del idioma. Sigue leyendo

‘Espúreo’ es una palabra espuria

Iñaki Urdangarín (con tilde) dijo la semana pasada que ciertas acciones supuestamente encaminadas a involucrar a Juan Carlos de Borbón y a su hija Cristina en el follón en el que anda metido el duque de Palma son espurias, y yo me alegro de que lo haya dicho. Me explico: no tengo la menor intención de hablar aquí del trasfondo de este culebrón judicial; lo que me gusta es que Urdangarín haya empleado la palabra espurio y no el engendro espúreo, al que tanto cariño le profesan muchas personas, incluido algún ilustre gramático. Sigue leyendo

Miles de puntos desperdiciados

Alguna que otra vez he hablado aquí de La Unión de Correctores (UniCo), una asociación de la que formo parte1 y cuyos fines son, entre otros muchos, promocionar nuestro oficio e informarnos sobre nuevos recursos con los que seguir aprendiendo. UniCo también dispone de un grupo de Google –una suerte de asamblea a golpe de correo electrónico– en el que los socios nos ayudamos mutuamente a resolver todo tipo de dudas. No les diré cuál es el importe de la cuota anual que pago a UniCo, pero les aseguro que el incesante caudal de conocimientos que recibo a diario de ese grupo de consulta la amortiza con creces. Sigue leyendo

¿Qué tiene que ver la insulina con un portaaviones?

Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad, y gracias a ellas encontré esta semana –por casualidad, como hacen los científicos– la respuesta a una duda que alguien me había planteado hace poco acerca de la doble vocal en palabras como portaaviones. Resulta que estoy corrigiendo un libro sobre médicos famosos, y en ese libro me tropecé con el término anti-insulina, al que quité el guion para obedecer a la Real Academia Española, que hace algo más de un año ordenó que los prefijos deben ir soldados a su base. Pero esta corrección vino acompañada de un problema: ¿qué hago con las dos íes de antiinsulina? ¿Quito una? Sigue leyendo

El Hierro también existe

La isla de El Hierro, como Teruel y como ese sur al que cantaron Benedetti y Serrat, también existe. El Hierro es pequeña, discreta, misteriosa y tranquila. Y una gran desconocida para la inmensa mayoría de los españoles del continente, que no sabrían señalarla si les pusieran delante un mapa de las islas Canarias. Pero como la actualidad manda, en estos días toda España habla de esa posible erupción volcánica que tiene a los herreños agitados, no por los terremotos, sino por una inesperada invasión de periodistas, científicos y militares. Y algunos de los redactores enviados desde Madrid están dando claras muestras de su pertenencia a esa mayoría que hasta hace unas semanas no tenía ni idea de que El Hierro es el sur de Canarias y tiene menos habitantes que Teruel. Sigue leyendo

Las comillas

La escritura es un invento fantástico: con ella podemos saber lo que piensan otras personas gracias a un código que convierte en ideas una sucesión de garabatos sobre papel o sobre pantalla, como están haciendo ustedes ahora mismo. Un garabato se suma a otros para modelar palabras, y las palabras descansan en los puntos y marcan distancias con las comas. Pero para llevar las ideas al papel hacen falta otros dibujos diminutos que nos dan pistas sobre el sentido exacto del discurso que tenemos ante nuestros ojos. Para eso están los signos de interrogación, los de exclamación, las rayas, los paréntesis, los puntos suspensivos, los corchetes… y las comillas. Sigue leyendo

Panhispánico

Pretender poner de acuerdo a más de cuatrocientos millones de personas acerca de cómo usar correctamente su lengua común es una empresa imposible, además de un acto de arrogancia por parte de aquel que se atreva a creer que su forma de hablar y de escribir es la única correcta. Aun así, no está de más que todos los hispanohablantes nos dejemos guiar por unas normas que evitan el desbarajuste y hacen posible que la lengua cumpla su función primordial: la comunicación. Sigue leyendo