¿Qué tiene que ver la insulina con un portaaviones?

Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad, y gracias a ellas encontré esta semana –por casualidad, como hacen los científicos– la respuesta a una duda que alguien me había planteado hace poco acerca de la doble vocal en palabras como portaaviones. Resulta que estoy corrigiendo un libro sobre médicos famosos, y en ese libro me tropecé con el término anti-insulina, al que quité el guion para obedecer a la Real Academia Española, que hace algo más de un año ordenó que los prefijos deben ir soldados a su base. Pero esta corrección vino acompañada de un problema: ¿qué hago con las dos íes de antiinsulina? ¿Quito una?

Como en este blog ya hemos hablado de las nuevas reglas de la RAE en relación con la escritura de los prefijos, hoy solo les copiaré lo que dice la Ortografía de la lengua española de 2010 (Espasa) al respecto: «Los prefijos deben escribirse siempre soldados gráficamente a la base a la que afectan». Y punto. Hay unas pocas excepciones, pero ahora no vienen al caso.

Muy bien. Soldemos. Pero ¿qué pasa con mis dos íes? Eso de eliminar guiones y espacios a la hora de escribir los prefijos es, como hemos dicho, una de las novedades de la Ortografía de 2010, así que el mejor sitio que se me ocurrió para buscar una solución al problema de las dobles vocales fue precisamente el manual ortográfico. La pregunta es qué debemos hacer cuando al unir un prefijo con su base nos encontramos con grafías como estas: antiinsulina, microorganismo, sobreesfuerzo…

Para empezar, dicen los académicos que «no son habituales en español las palabras con dos vocales iguales contiguas», y tienen razón. Y muchas de las que existen suelen ser la consecuencia de unir un prefijo acabado en vocal a una palabra que empieza con la misma vocal. ¿Cómo tenemos que escribirlas? La Ortografía señala que cuando en el habla «se articula una vocal simple […] no solo es admisible, sino recomendable el uso de la variante gráfica simplificada». ¿Y eso qué quiere decir? Pues que si al pronunciar esas palabras nos comemos una de las vocales repetidas, lo lógico es hacerlo también al escribirlas, aunque ambas formas (con doble vocal y sin ella) son correctas.

Por eso están igual de bien escritas portaviones y portaaviones (aunque aquí no estamos hablando de un prefijo, sino de una palabra compuesta por una forma verbal y un nombre). Y es tan válida relegir como reelegir, y son perfectas contratacar y contraatacar, y son correctas antimperialismo y antiimperialismo… Pero como toda regla tiene su excepción, también hay una para esta: se debe conservar la doble vocal si al eliminarla obtenemos una palabra que tiene un significado diferente al que queremos expresar. Me explico: no es lo mismo reemitir que remitir ni semiilegal que semilegal. Todos los ejemplos los he extraído de la Ortografía.

Por cierto, y hablando de semilegalidades, ¿han escuchado alguna vez una expresión más detestable que inmigrante ilegal? ¿Desde cuándo una persona puede ser ilegal? Un poco de humanidad –también en el uso de la lengua– no nos vendría nada mal.

Ramón Alemán