Archivo de la etiqueta: Unión de Correctores

Esto son palabras mayores

MayoresDice el Diccionario fraseológico documentado del español actual (Aguilar), de Manuel Seco, que la expresión palabras mayores es una locución nominal que significa ‘cosa de importancia mayor de lo corriente’. Siempre se usa en plural, aunque lo denominado sea singular, de tal manera que si yo digo, por ejemplo, que me han regalado un libro escrito por Alberto Gómez Font, Xosé Castro, Antonio Martín y Jorge de Buen y alguien me responde: «Oye, eso son palabras mayores», esa expresión es triplemente correcta. Es correcto que eso sea singular y palabras mayores sea plural –como ya hemos dicho–, pero también es correcto decir que el libro son palabras mayores, porque es cierto que su contenido es de importancia mayor de lo corriente. Para colmo, el libro en cuestión se titula Palabras mayores, y este hecho es el que completa el trío de correcciones señalado más arriba. Sigue leyendo

Una lengua imparable

Viñeta de Sergio Langer.

La lengua española es como la Luna: parece estar casi quieta, pero en realidad se mueve a una velocidad vertiginosa, y esa velocidad la decidimos los hispanohablantes, no las academias ni los gramáticos. «¡Cuántos modos de hablar que a […] Jovellanos hubieran escandalizado son hoy usados con toda tranquilidad por los escritores más apreciados!», decía hace unos años el gran maestro Manuel Seco. Realmente no hay que dar un salto tan grande en el tiempo: si Fernando Lázaro Carreter llega a saber hace dos décadas que la Real Academia Española, de la que él fue director, acabaría por acoger de buen grado el empleo del verbo incautar como transitivo, se tira por un puente. Sigue leyendo

Miles de puntos desperdiciados

Alguna que otra vez he hablado aquí de La Unión de Correctores (UniCo), una asociación de la que formo parte1 y cuyos fines son, entre otros muchos, promocionar nuestro oficio e informarnos sobre nuevos recursos con los que seguir aprendiendo. UniCo también dispone de un grupo de Google –una suerte de asamblea a golpe de correo electrónico– en el que los socios nos ayudamos mutuamente a resolver todo tipo de dudas. No les diré cuál es el importe de la cuota anual que pago a UniCo, pero les aseguro que el incesante caudal de conocimientos que recibo a diario de ese grupo de consulta la amortiza con creces. Sigue leyendo

Alberto Gómez Font, coordinador de la Fundación del Español Urgente, presenta en Tenerife el libro ‘Lavadora de textos’, de Ramón Alemán

El filólogo Alberto Gómez Font, coordinador general de la Fundación del Español Urgente (Fundéu) y miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE), presentará el próximo día 15 el libro Lavadora de textos, del periodista y corrector de textos tinerfeño Ramón Alemán. La presentación tendrá lugar a las 18.00 horas en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Santa Cruz de Tenerife. Sigue leyendo

Echar un vistazo y corregir

Hace unos meses hablaba con un conocido que acababa de publicar un libro y le pregunté, por pura curiosidad, quién se lo había corregido. Lo que me dijo no me sorprendió porque no era la primera vez que lo escuchaba; ya lo había oído años atrás después de leer otra obra que dejaba un poco que desear en cuanto a erratas y puntuación. La respuesta en ambos casos fue esta: «Se lo di a un amigo para que le echara un vistazo». Tras ser corregidos por amigos, esos dos libros fueron enviados a imprentas en las que trabajan profesionales y no a un establecimiento de fotocopias. ¿Por qué? Porque sus autores deseaban un trabajo de calidad. Y yo me pregunto esto: si querían un buen producto, ¿por qué no encargaron la corrección –tan importante como la impresión– a un corrector profesional? La respuesta es bien sencilla: porque este oficio es invisible. Sigue leyendo

Manuel Seco: tolerancia y sentido común

Hace unos años, metido en faenas de corrección en un periódico, me pasé una buena temporada yendo cada dos por tres de mi mesa a la de una compañera –María Jesús Lillo– para pedirle prestado un diccionario de consultas gramaticales y ortográficas que siempre tenía respuestas para mis preguntas. Aquel ir y venir llegó a resultar tan pesado para ambos que un buen día la Lillo me cedió indefinidamente el libro, pero me dejó una cosa bien clara: «El día que me vaya de este periódico, me lo llevo». Y así fue. Mal habría hecho si se hubiera olvidado de él, porque el libro en cuestión era el Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, de Manuel Seco. Una joya. Sigue leyendo