Archivo de la etiqueta: periodistas

Cese de hostilidades

cesarLos correctores de textos somos gente muy fastidiosa: nuestro trabajo consiste en buscar defectos en los actos de otras personas, y a nadie le resulta agradable que le anden diciendo que hace las cosas mal, aunque mis clientes me pagan por tan extraña tarea (ellos sabrán…). Para encontrar esas imperfecciones, mis colegas y yo tenemos que contrastar con un modelo aquello que creemos que está mal escrito, un modelo que en muchos casos es proporcionado por la Real Academia Española. Sin embargo, a veces el defecto tiene tanto éxito que acaba convirtiéndose en modelo, de tal manera que algunas de nuestras críticas y enmiendas pierden el sentido que un día tuvieron. Por ejemplo, yo ya no podré meterme con nadie por usar el verbo cesar como transitivo. Sigue leyendo

Canción de Navidad para correctores y periodistas

NavidadEn mi doble condición de periodista y corrector de textos –cada vez más lo segundo que lo primero–, me he tropezado en los últimos años con infinidad de artículos, noticias y comentarios sobre lo mal que andan ambos oficios, sobre su presente desalentador y sobre su futuro incierto. Pues bien, hoy yo les voy a hacer a correctores y periodistas un regalo de Navidad que es en realidad un consejo: dejen de lamentarse y busquen un camino. Y no crean que este regalo es una ironía con forma de advertencia sobre lo agotadora que resulta la autocompasión de estos dos gremios; lo que estoy haciendo es una petición sincera que nace de mi experiencia y del convencimiento de que Internet –a la que se le achacan muchos de los males de estas profesiones– nunca nos va a abandonar y además tiene trabajo para nosotros. Sigue leyendo

La valiente capitana

ZaidaHay que tener los ovarios bien puestos (y perdonen ustedes la expresión) para soportar lo que ha soportado la comandante Zaida Cantera, de la que en estos días hablan todos los españoles al conocerse el terrible acoso que ha venido sufriendo por parte de sus superiores en el Ejército. Aunque la valiente joven, como he dicho, es comandante, casi todo el mundo sigue refiriéndose a ella como «la capitán Zaida Cantera», no sé por qué. Curiosamente, solo unos pocos han optado por la forma capitana, y ese escaso uso que se le da a este femenino podría ser una muestra del exceso de testosterona que circula por nuestras Fuerzas Armadas. Sigue leyendo

Mi calcáneo es solo mío (y está roto)

CalcáneoNo digo nada nuevo si afirmo que los periodistas deportivos son para echarles de comer aparte en lo que al uso de la lengua se refiere. Una de las costumbres que más me llaman la atención de ellos es esta que les describo: desde una emisora de radio contactan con un informador que está en el entrenamiento de un equipo y que da cuenta de la sesión preparatoria. Cuando concluye le preguntan: «¿Algo más?» y el muchacho responde: «No, solo podemos añadir que Manolo sigue entre algodones por una lesión en su pie». ¿Para qué comienzan la oración con una negación si a renglón seguido añaden algo más? En fin, ellos son así (excepto el gran Manoj Daswani, jefe de deportes de Radio Club Tenerife, que hoy mismo tuvo la osadía de responder con un «sí»). Pero en esa oración –que me acabo de inventar– se registra otro uso que queda bastante feo en nuestra lengua: eso de decir su pie. ¿Acaso podría ser el pie de otro? Evidentemente, no. Lo recomendable, por tanto, es decir el pie. Sigue leyendo

Un talibán y un talibán son dos talibanes

TalibanesPor si nos quedaba alguna duda sobre la crueldad de los talibanes, esta misma semana varios de ellos nos han dejado clara su condición de desalmados matando a sangre fría a más de cien personas, la mayoría de las cuales eran niños. Esa es la razón por la que la palabra talibán ha vuelto a las primeras páginas de los periódicos y, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, algunos periodistas han cometido el error de usarla como plural, cuando en realidad lo correcto es escribir talibanes. Es probable que al hacer esto algunos de estos periodistas quieran demostrar su conocimiento de la lengua pastún (la voz talibán es en su origen un plural), pero lo único que logran es confundir a los lectores. Sigue leyendo

Los del ‘Marca’ saben barajar

MarcaSe acerca el derbi futbolero entre la Unión Deportiva Las Palmas y el Club Deportivo Tenerife y el periodista Manoj Daswani lleva varias semanas calentando motores en el programa Radio Club deportivo, de la cadena SER. Hace ya casi un mes entrevistó Manoj a un mandamás del equipo grancanario, que dijo, entre otras cosas, que se estaba barajando la posibilidad de que el partido sea transmitido por la Televisión Canaria. Como todos sabemos, barajar es mezclar las cartas de la baraja, aunque también es correcto usar este verbo de forma figurada, y al hacerlo no barajamos naipes, sino posibilidades, hipótesis, alternativas, opciones… Lo que nunca podemos hacer es barajar una sola posibilidad, como hizo este dirigente, de la misma manera que no podemos barajar un solo naipe, puesto que no lo estaríamos mezclando con otros. Sigue leyendo

Sonreír es gratis

SonreírTenía yo en bachillerato un profesor de ciencias que daba siempre la misma respuesta cuando le preguntábamos por qué tal o cual constante física era un número fijo por los siglos de los siglos, y ese número teníamos que emplearlo porque sí y sin pedir explicaciones. La respuesta era esta: «Por convenio». Con esto quería decir aquel hombre que alguien, muchos años atrás, había llegado a una conclusión de carácter matemático y que, fuera correcta o no, estaba aceptada por la comunidad científica. Dicho esto, ayer me tropecé en la prensa con un verbo sonreir, así, sin tilde, y me acordé de mi profesor de ciencias. ¿Por qué? Porque la obligación de escribir ahí una tilde tiene algo de convenio, algo de acuerdo que aceptamos sin tener en cuenta si es lógico o no. Sigue leyendo

No tilde usted más de la cuenta

TildarDice el dicho que «perro no come carne de perro». Esta vieja frase, que los periodistas emplean a la menor ocasión para recriminarle a algún colega una crítica pública o una acción inmoral contra un compañero de profesión, es –en el ámbito del periodismo– uno de los refranes más alejados de la realidad que he escuchado en mi vida: veintitrés años de oficio me permiten afirmar que las puñaladas en este gremio, al que pertenezco, son el pan nuestro de cada día. Dicho esto, ustedes habrán podido comprobar que una de las fuentes de las que bebe este blog son los errores de escritura que cometen los periodistas, errores que yo aprovecho aquí para tratar de enmendarlos. No obstante, al hacer eso no estoy comiendo carne de perro: yo digo el pecado, pero nunca nombro al pecador. Sigue leyendo

Bárcenas es un caso

El lamentable espectáculo que están ofreciendo los políticos españoles, especialmente los del Partido Popular, en estos días de sobres y corrupción ha logrado algo bastante complicado: poner de acuerdo a la inmensa mayoría de los ciudadanos del país, que parecen coincidir en que no nos merecemos ser gobernados por individuos de esa calaña. Esta unanimidad contrasta con la disparidad de criterios de los periódicos a la hora de referirse al motivo de tal espectáculo: el caso Bárcenas. Unos optan por escribirlo en redonda, otros entre comillas simples, otros en cursiva… He visto incluso alguno que ha puesto una mayúscula inicial en la palabra caso. Un poco de orden, por favor. Sigue leyendo