Archivo de la etiqueta: Panhispánico

Cese de hostilidades

cesarLos correctores de textos somos gente muy fastidiosa: nuestro trabajo consiste en buscar defectos en los actos de otras personas, y a nadie le resulta agradable que le anden diciendo que hace las cosas mal, aunque mis clientes me pagan por tan extraña tarea (ellos sabrán…). Para encontrar esas imperfecciones, mis colegas y yo tenemos que contrastar con un modelo aquello que creemos que está mal escrito, un modelo que en muchos casos es proporcionado por la Real Academia Española. Sin embargo, a veces el defecto tiene tanto éxito que acaba convirtiéndose en modelo, de tal manera que algunas de nuestras críticas y enmiendas pierden el sentido que un día tuvieron. Por ejemplo, yo ya no podré meterme con nadie por usar el verbo cesar como transitivo. Sigue leyendo

Se trata de un verbo sin sujeto

TratarseSi ustedes no conocen a Faemino y Cansado, deberían ir a YouTube inmediatamente y empezar a ver vídeos de esta extraordinaria pareja de cómicos españoles, entre cuyas virtudes como humoristas figura el estrafalario manejo que hacen de la lengua. Uno de sus números más famosos es el del budista, que comienza así: Faemino nos cuenta que estaba tranquilamente en su casa cuando de repente tocan a la puerta. El hombre sale corriendo por el pasillo, abre y, ante el incómodo silencio del visitante, le pregunta: «¿No vas a abrir la boca o qué?, ¿qué quieres, payaso?», a lo que este responde: «No, yo no me trato de un payaso». A mí este sketch me fascina, empezando por eso de «No, yo no me trato de un payaso», una oración que me hace muchísima gracia por lo que tiene de inesperada transgresión gramatical. Sigue leyendo

Casi todos los caminos llevan al dosier

DosierEl otro día me preguntó un amigo cuál es la manera correcta de escribir la palabra ‘dosier’, si con una ese o con dos. La respuesta es que debemos escribirla con una sola ese, como señala la última edición del diccionario de la Real Academia Española, aunque sorprende (o tal vez no…) que esta grafía españolizada no haya sido incluida en esa obra hasta el año pasado. Sorprende porque la Academia defiende, al adaptar voces de otros idiomas, ese ideal ortográfico por el cual debería haber una letra para cada sonido y un sonido por cada letra. Según ese ideal –al que el español se acerca bastante, aunque sigue estando lejos–, en nuestra lengua no tiene sentido escribir ‘dossier’, pues no tenemos ningún sonido para la doble ese. En realidad, si consultamos varios de los diccionarios y manuales que tengo ahora mismo a mi lado, comprobamos que casi todos los caminos llevan a la forma ‘dosier’. Sigue leyendo

La valiente capitana

ZaidaHay que tener los ovarios bien puestos (y perdonen ustedes la expresión) para soportar lo que ha soportado la comandante Zaida Cantera, de la que en estos días hablan todos los españoles al conocerse el terrible acoso que ha venido sufriendo por parte de sus superiores en el Ejército. Aunque la valiente joven, como he dicho, es comandante, casi todo el mundo sigue refiriéndose a ella como «la capitán Zaida Cantera», no sé por qué. Curiosamente, solo unos pocos han optado por la forma ‘capitana’, y ese escaso uso que se le da a este femenino podría ser una muestra del exceso de testosterona que circula por nuestras Fuerzas Armadas. Sigue leyendo

Un cóctel del barman don Alberto

EstiloIntentar describir brevemente a don Alberto Gómez Font es algo así como llamar ‘camarero’ al artista que hace cócteles, un señor (o señora) al que en rigor debemos llamar ‘barman’. Aun así, intentaré hacer un retrato suyo en pocas líneas. Alberto Gómez Font es un barman apasionado, un conversador sereno y entretenido, de voz grave y mecedora, y también es uno de mis guardianes de la lengua favoritos, porque su alma mestiza –mezcla de Colombia y España, entre otros amores telúricos– ha hecho posible que su trabajo en el ámbito de nuestro idioma quede del lado de los tolerantes, de los que miran con el mismo respeto a la norma y al uso, de los que nadan con idéntica soltura en el mar Cantábrico y en el Caribe, de los que creen que reírse de una falta de ortografía ajena es algo bastante feo. Sigue leyendo

Un talibán y un talibán son dos talibanes

TalibanesPor si nos quedaba alguna duda sobre la crueldad de los talibanes, esta misma semana varios de ellos nos han dejado clara su condición de desalmados matando a sangre fría a más de cien personas, la mayoría de las cuales eran niños. Esa es la razón por la que las palabras ‘talibán’ y ‘talibanes’ han vuelto a las primeras páginas de los periódicos y, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, algunos periodistas han cometido el error de usar la palabra ‘talibán’ como plural, cuando en realidad lo correcto es escribir ‘talibanes’. Es probable que al hacer esto algunos de estos periodistas quieran demostrar su conocimiento de la lengua pastún (la voz ‘talibán’ es en su origen un plural), pero lo único que logran es confundir a los lectores. Sigue leyendo

El tuitero que se quitó de enmedio

EnmedioDías atrás un señor me acusó de ser corporativista por sostener, ante una pregunta suya, que no se podía afirmar rotundamente que un periódico hubiera cometido una falta de ortografía al escribir ‘enmedio’ en lugar de ‘en medio’. Además de corrector de textos, yo soy periodista, pero no tengo ataduras que me impidan criticar las malas formas de escribir de mis colegas cuando se tercia. Si no me creen, hagan clic aquí y verán cuántas veces me he metido con ellos. No, yo no soy corporativista; simplemente, defiendo una postura de tolerancia hacia determinados usos ortográficos que, sin haber recibido la bendición de la Real Academia Española, están bastante extendidos y son vistos con buenos ojos por expertos de reconocida solvencia. La RAE –no lo olvidemos– es humana, no divina, y los dictámenes de sus miembros no son palabra de Dios. Sigue leyendo

Azúcar para todos los gustos

Si algo tiene deSugar fascinante esta lengua que hablamos cientos de millones de personas es que se las arregla constantemente para ponérselo difícil a los puristas y a quienes tratan de encorsetarla con reglas y normas. En cualquier esquina de una conversación nos encontramos con usos que chocan contra lo que parecería lógico, y no por ello dejan de ser válidos. Un ejemplo de lo que les cuento lo tenemos en la palabra ‘azúcar’, que oscila de manera maravillosa entre los géneros masculino y femenino para desesperación de algún que otro talibán de la gramática. Sigue leyendo

Verbos para el alma

AlmaCuando yo era joven, una amiga mía, cantautora ella, escribió una canción en la que hablaba de una muchacha a la cual «la prensa no le convenció». La canción era divina, pero a los pocos días de escucharla por primera vez su autora me la volvió a cantar con un cambio: en lugar de «le convenció», la cantante decía ahora «la convenció». La razón que me dio para esta corrección fue que la protagonista de la canción funcionaba en esa oración como complemento directo del verbo ‘convencer’; por lo tanto, el pronombre que le correspondía era ‘la’. En caso contrario –me dijo–, estaría incurriendo en un leísmo flagrante. Sigue leyendo

Yo escribo absolutamente

LaHace unos días se puso en contacto conmigo una amiga para ver si le podía echar una mano con una discusión lingüística que mantenía con su jefe. Ella sabía que tenía razón, pero no encontraba un argumento convincente, así que me envió unos cuantos mensajes para exponerme la cuestión. Resulta que el jefe, al que llamaremos Juan, le dijo lo siguiente a mi amiga, a la que llamaremos María: «He llamado a Lucía, debe de estar reunida. La escribo». María advirtió a Juan del laísmo en el que había incurrido en esa oración y este le contestó que ahí no había laísmo, puesto que, según él, «no hay otro complemento directo». ¿Tenía razón Juan? Para nada. Ahí sí hay un complemento directo –que no es ‘Lucía’–, pero está escondido. Absolutamente escondido. Sigue leyendo