Archivo de la etiqueta: Martínez de Sousa

¿Feliz 2.013?

No he escrito este título entre signos de interrogación porque crea que el año que empieza mañana vaya a ser portador de infelicidad –aunque estoy seguro de que será bastante duro para muchísimas personas–, sino porque quiero recordarles que es incorrecto emplear un punto para separar los millares en los números. Y no solo cuando se usan para referirse a un año, sino siempre. Ya he comentado esto aquí en otra ocasión, pero no está de más volverlo a decir hoy. Además, aprovecharé para hablar sobre la escritura de las fechas, con días y meses incluidos. Eso también ha sido tratado en este blog, pero es que no quería despedirme de 2012 sin publicar un último artículo, así que se fastidian. Sigue leyendo

¿‘Preveer’?: pasapalabra

Un concursante del programa televisivo Pasapalabra perdió la semana pasada la posibilidad de optar a un bote astronómico por culpa, entre otras cosas, de una letra e de más. El presentador del espacio, el simpático Christian Gálvez, pedía el término que corresponde a la definición ‘percatarse por anticipado de alguna cosa que va a ocurrir’ y el jugador dijo preveer, pero la respuesta correcta era prever. El propio Gálvez consoló al concursante diciéndole que se trata de un error muy común, y tenía toda la razón. Sigue leyendo

Como decíamos ayer…

Cuentan que cuando fray Luis de León se reincorporó a su cátedra después de pasar unos años en las mazmorras de la Inquisición, comenzó su clase con las mismas palabras que dan título a este artículo. Yo me permito hoy la libertad de plagiar al gran escritor español, aunque ni mi ausencia ha sido tan larga como la suya ni en este blog se ha pretendido nunca sentar cátedra. Tampoco he estado estos silenciosos cuatro meses en una prisión –ni de parranda ni tocándome… las narices, que conste–, pero valga la célebre frase del maestro para que el blog Lavadora de textos1 vuelva a la carga sin más y, de paso, para hablar un poco sobre los puntos suspensivos. Sigue leyendo

‘Impás’ es a ‘impasse’ lo que ‘fútbol’ es a ‘football’

¿Qué es españolizar? Según el diccionario de la Real Academia, ‘dar forma española a un vocablo o expresión de otro idioma’. Llevamos siglos haciéndolo y nuestra lengua sigue vivita y coleando, así que no debemos tenerle miedo a esta sana costumbre, gracias a la cual usamos palabras como fútbol, que no es otra cosa que una adaptación de la voz inglesa football. Otras españolizaciones parece que nos cuestan más, como máster y su plural, másteres, pero todo se andará. Hoy vamos a hablar de un término que a mí me parece muy útil: impás. Los guardianes de la lengua no le tienen mucha simpatía, pero el otro día ocurrió algo que me demostró que cada uno de nosotros –los usuarios del español– puede dar pequeños pasos para la modernización del idioma. Sigue leyendo

¿‘Traslúcido’ o ‘translúcido’? Vaya usted a saber…

Más de una vez he dicho aquí que la lengua española esconde algunos conflictos que traen de cabeza a los gramáticos desde no se sabe cuándo y para los que, a pesar de discusiones, análisis y debates, no se encuentra una solución definitiva. Entre ellos hay uno que podría llevarse la palma: el uso de los prefijos trans- y tras-. El desorden aquí es mayúsculo, así que si ustedes quieren saber, por ejemplo, cuál de las dos palabras que aparecen en el título de este artículo es la correcta (o si ambas lo son), yo les recomendaría que vayan por el camino más corto: consulten un diccionario. En realidad la recomendación no es mía, es de María Moliner. Casi nada. Sigue leyendo

‘Espúreo’ es una palabra espuria

Iñaki Urdangarín (con tilde) dijo la semana pasada que ciertas acciones supuestamente encaminadas a involucrar a Juan Carlos de Borbón y a su hija Cristina en el follón en el que anda metido el duque de Palma son espurias, y yo me alegro de que lo haya dicho. Me explico: no tengo la menor intención de hablar aquí del trasfondo de este culebrón judicial; lo que me gusta es que Urdangarín haya empleado la palabra espurio y no el engendro espúreo, al que tanto cariño le profesan muchas personas, incluido algún ilustre gramático. Sigue leyendo

Para eso está el correo electrónico

Cuando un corrector del montón como un servidor tiene la desfachatez de contactar con José Martínez de Sousa, maestro ortotipógrafo y lexicógrafo, para decirle que va a viajar a Barcelona y que le gustaría conocerlo en persona, cabría esperar que durante ese encuentro ambos hablaran de comas, puntos, cursivas, mayúsculas y todas esas cosas aburridas que tanto nos gustan a quienes nos dedicamos a esto. Yo tenía, en efecto, algunas preguntas que hacerle, pero lo cierto es que durante la hora larga que pasé con él no me quedó más remedio que rendirme a la evidencia de que cuando genialidad, modestia y sentido del humor se dan la mano, el poseedor de tales virtudes prefiere en ocasiones dejar a un lado sus conocimientos y charlar de asuntos tan dispares como aviones, curas y programas de televisión. Sigue leyendo

Miles de puntos desperdiciados

Alguna que otra vez he hablado aquí de La Unión de Correctores (UniCo), una asociación de la que formo parte1 y cuyos fines son, entre otros muchos, promocionar nuestro oficio e informarnos sobre nuevos recursos con los que seguir aprendiendo. UniCo también dispone de un grupo de Google –una suerte de asamblea a golpe de correo electrónico– en el que los socios nos ayudamos mutuamente a resolver todo tipo de dudas. No les diré cuál es el importe de la cuota anual que pago a UniCo, pero les aseguro que el incesante caudal de conocimientos que recibo a diario de ese grupo de consulta la amortiza con creces. Sigue leyendo

Un año y un día: año dos

Quienes leen habitualmente este blog saben que una de mis fuentes preferidas para resolver todo tipo de dudas es la sabiduría del lexicógrafo José Martínez de Sousa, a la que recurro a diario en busca de respuestas con las que estrechar mi ignorancia en asuntos lingüísticos. Hasta hace poco Sousa era para mí nada más –y nada menos– que el admirado, invisible y remoto autor de varios manuales de consulta que manoseo a todas horas, pero la semana pasada tuve el inesperado honor de mantener con él una conversación telefónica, larga y divertida, que me ha servido no solo para poner voz a los cientos de consejos que he leído en sus libros, sino también para reiterar lo que en su día dije aquí sobre este gallego genial: grandeza y sencillez son dos virtudes que rara vez caminan separadas. Sigue leyendo

Navidades y vacaciones, dos plurales fantásticos

La Navidad me parece una época del año fantástica porque, aunque mucha gente despotrique de ella, que levante la mano aquel a quien no le guste reencontrarse con amigos y familiares, beber y comer más de la cuenta y dar y recibir regalos. Y si a eso le sumamos que estos días suelen ser tiempo de vacaciones, el panorama me resulta ideal. Por cierto, una amiga periodista me preguntó el otro día si la palabra vacaciones tiene singular y, aunque la respuesta a su consulta la encontré rápidamente en el diccionario, al instante me asaltaron otras dudas en relación con los plurales de navidad y, como buen canario, de carnaval. Sigue leyendo