Archivo de la etiqueta: Real Academia

La coma es bohemia, pero no tanto

Hace más de dos años, hablando en este mismo blog sobre la coma, decía yo que es un signo de puntuación bohemio y que a veces aterriza donde le viene en gana. Aquello de llamar «bohemia» a la coma le hizo tanta gracia a mi amigo –mi hermano– Eduardo García Rojas que desde entonces repito la ocurrencia cada vez que puedo. Sí, la coma es libre y de ella dice la Real Academia Española que es el signo «que más dudas plantea», pero no es menos cierto que está sometida a ciertas reglas. En determinados casos, la presencia o la ausencia de este garabato cambia radicalmente el sentido de una oración. Sigue leyendo

Pongamos los puntos sobre algunas íes

¿Se acuerdan de Rociito? La hija de la cantante Rocío Jurado… Los más jóvenes y los que viven lejos de España probablemente no sabrán quién es. No se pierden nada. Yo, en cambio, era corrector de prensa en los años gloriosos de Rocío Carrasco, y su diminutivo (su hipocorístico, en realidad), puntiagudo como su propio rostro, aparecía cada dos por tres en las páginas de cotilleos cuando los periódicos todavía tenían páginas de cotilleos. No sé si sería por lo estridente del nombrecito de la muchacha, pero recuerdo que todos los redactores lo escribían con tilde –Rociíto–, algo que va contra las reglas de acentuación. Sigue leyendo

Apuntes sobre pistolas

En español hay casi tantas frases hechas como comentarios sobre ellas, sobre su origen y sobre lo correcto o incorrecto de usarlas. Hay guardianes de nuestro idioma que se muestran inflexibles a la hora de condenar por absurdas ciertas locuciones y, sin dar su brazo a torcer, ven cómo la lengua salta sobre ellos a paso vertiginoso mientras se dicen, melancólicos, aquello de «¡dónde iremos a parar!». Otros, por el contrario, caminan con los tiempos y, con naturalidad y argumentos, consideran totalmente aceptables las mismas frases que otros no toleran. Víctima y protegida de unos y de otros es la expresión a punta de pistola, que los puristas rechazan porque, dicen, una pistola no tiene punta. ¿Y qué? Tampoco le damos un pie a nadie cuando decimos dar pie. Sigue leyendo

Si ancha es Castilla, larga es América

Dice el dicho que ancha es Castilla, territorio donde nació nuestro idioma, pero lo cierto es que más anchos son Perú, Argentina, Venezuela, Colombia y Bolivia, por ejemplo. Y qué decir de la longitud: la América hispanohablante se estira más allá de México por el norte y le hace cosquillitas a la Antártida por el sur. Resulta sorprendente, por tanto, que algunos españoles todavía crean que su forma de hablar es la que debe marcar la norma. Uno de ellos decía en un foro de Internet que emplear el verbo regalar con el sentido de ‘dar’ o ‘traer’, como se hace en Colombia, es un «esperpento» y un síntoma «de baja cultura». Pobre hombre… Yo creía que una muestra de poca cultura es rechazar sin más lo desconocido. Sigue leyendo

‘Sexy’ es una palabra sexi

No me digan ustedes que la palabra sexy no llama la atención. ¿Será por esa equis? ¿O será porque todo lo que tenga que ver con el sexo nos resulta interesante? Yo creo que sí, que es por esto último. Sea como sea, lo cierto es que en cuanto nuestros ojos la ven, nos lanzamos a leer el resto de la frase en la que aparece. Cómo somos… Los personajes del genial humorista y escritor canario Juan Luis Calero lo dirían así: «¡Oiga! ¡Hay que ver lo que es el cerebro humano de las personas!». Sí, sexy nos resulta una palabra atractiva y nos hace pensar en sexo, así que podríamos decir que es sexi. Pero sexi con i latina, que conste. Sigue leyendo

Los sónares desorientan a la Academia

Los periódicos de Canarias publicaron hoy una noticia maravillosa: nueve años después de que el Gobierno español prohibiera el uso de sónares para maniobras militares en aguas de estas islas, los varamientos masivos de cetáceos han pasado a la historia. La información apareció en varios diarios, que se mostraron unánimes en cuanto al acierto de darles la jubilación a estos aparatos de detección submarina, que desorientan a las ballenas y a otros mamíferos. Donde se esfumó la unanimidad fue en el criterio a la hora de ponerle tilde o no a la palabra sónar, pero no es de extrañar: la Real Academia Española ha dado tantos tumbos con esta voz que uno ya no sabe cómo escribirla. Sigue leyendo

Habilidades lingüísticas de un informático

Yo pensaba hasta el otro día que los informáticos eran personas que solo se interesaban por lo suyo; en otras palabras, que eran unos friquis que vivían absortos en su mundo de circuitos y programas y que no sabían ni freír un huevo. Pero ahora puedo asegurar que hay, al menos, una excepción. Se trata de un joven con el que mantengo correspondencia electrónica y que me ha dejado fascinado con su elegancia a la hora de escribir y con sus dudas lingüísticas. El otro día me planteó una muy curiosa, que es precisamente de la que vamos a hablar hoy: ¿por qué el diccionario de la RAE no recoge el verbo deshabilitar? Sigue leyendo

La suave voz de la Real Academia Española

En mi humilde condición de corrector de textos, me he permitido la libertad de criticar en este blog a la Real Academia Española cuando lo he creído oportuno. Al hacerlo, siempre he dicho que esa institución es tan humana como cualquiera de nosotros y, por tanto, posee, igual que ustedes y que yo, esa gran virtud que es la capacidad de equivocarse. Sin embargo, también es cierto que hasta ahora la RAE era para mí algo en cierta forma virtual y nada humano: tres letras mayúsculas, varios libros magníficos, una dirección de correo electrónico, una página web… Pero el pasado viernes pude ponerle rostro a una parte importante de la Docta Casa: su vicedirector, José Antonio Pascual, vino a Tenerife y yo me planté en su hotel con total desvergüenza para robarle unos minutos. Ahora sé que la Academia también tiene voz, una voz suave y capaz de pronunciar palabras que destilan un fino sentido del humor. Sigue leyendo

¿La de Maduro fue una victoria pírrica?

Si piensan que vamos a hablar de política, ya pueden ir dejando de leer, porque en este blog solo comentamos asuntos relativos a la lengua española, que es mucho más divertido. Dicho esto, leí el pasado lunes un titular de prensa sobre la victoria de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales de Venezuela que decía así: «Incertidumbre en el país tras la ‘pírrica’ victoria del candidato chavista». ¿Por qué escribieron pírrica entre comillas simples? ¿Pretendían tal vez aclarar que la estaban usando en sentido figurado? Pues muy mal hecho, porque la de Maduro fue una victoria pírrica en el sentido literal de la palabra. Sigue leyendo

No me gustan los jerseys de Pilar Rubio

No, no me gustan los «jerseys» de Pilar Rubio de los que se habla en una publicidad que vi recientemente. Y no porque me parezcan feos ni porque crea que le quedan mal a esta estupenda (‘admirable, asombrosa, pasmosa’, según la definición de la Real Academia Española) modelo española. En realidad, creo que son fantásticos y que el cuerpo de la simpática actriz realza la belleza de las prendas. Lo que no me gusta es que en ese texto hayan escrito jerseys, porque lo correcto es jerséis. ¿Por qué? Ahora lo veremos. Sigue leyendo