Archivo de la etiqueta: Real Academia

Diez adjetivos para un embarazo

embarazoQué difícil es ponerle nombre a una criatura que está por llegar, ¿verdad? Futuros padres y madres se pasan meses buscando el sonido ideal con el que ese bebé los mirará al escucharlo de boca de quienes le dieron la vida. Del mismo modo, tenemos una gran variedad de palabras entre las que elegir para hablar de la mujer que está embarazada, comenzando por la propia voz embarazada y siguiendo por adjetivos o locuciones adjetivas como estar en estado interesante. Hoy analizaremos algunas de esas expresiones, y muy especialmente el adjetivo encinta, que se escribe así, tal y como ustedes lo acaban de leer, y no en cinta, como hacen algunos. Sigue leyendo

Los del ‘Marca’ saben barajar

MarcaSe acerca el derbi futbolero entre la Unión Deportiva Las Palmas y el Club Deportivo Tenerife y el periodista Manoj Daswani lleva varias semanas calentando motores en el programa Radio Club deportivo, de la cadena SER. Hace ya casi un mes entrevistó Manoj a un mandamás del equipo grancanario, que dijo, entre otras cosas, que se estaba barajando la posibilidad de que el partido sea transmitido por la Televisión Canaria. Como todos sabemos, barajar es mezclar las cartas de la baraja, aunque también es correcto usar este verbo de forma figurada, y al hacerlo no barajamos naipes, sino posibilidades, hipótesis, alternativas, opciones… Lo que nunca podemos hacer es barajar una sola posibilidad, como hizo este dirigente, de la misma manera que no podemos barajar un solo naipe, puesto que no lo estaríamos mezclando con otros. Sigue leyendo

La ligereza de la lideresa choferesa

EsperanzaA Esperanza Aguirre, presidenta del Partido Popular en Madrid, le fascina que hablen de ella. Se gusta. Se gusta tanto que le encanta eso de que en la prensa la llamen «la lideresa». Suena como a título nobiliario, ¿verdad? Como a condesa o algo así. Lo cierto es que ella ya es condesa consorte, pero tal vez su conocida ambición la lleva a desear más honores. Lo que no sé es si en estos días está muy contenta con eso de ser noticia de primera página a cuenta de un incidente que tuvo en Madrid con unos policías, porque a Esperanza le gusta que hablen de ella, pero que hablen bien: para eso es la líder del Partido Popular en la capital de España. La lideresa, ni más ni menos. Sigue leyendo

Retiro lo escrito: me gusta la palabra ‘resiliente’

ResilienteEn estos tiempos de prisas, redes sociales e irreflexión uno puede caer con demasiada facilidad en la trampa de decir en el sitio menos indicado cosas que no debería haber dicho. Somos muy conscientes en este blog de ese riesgo, que tratamos de evitar a toda costa y tomando como primer mandamiento el ser rigurosos en el desempeño de nuestro humilde oficio de lavadores de textos. Desgraciadamente, no siempre estamos a resguardo de ese peligro, y yo mismo cometí ayer el error de lanzar a las redes sociales una injustificada condena de la palabra resiliente. Pasadas unas horas llegué a la conclusión de que mi filípica no venía a cuento, así que hoy me retracto y afirmo que me equivoqué y que el término en cuestión –tan nuevo que ni siquiera está todavía en el diccionario académico–1 encaja perfectamente en la lengua española. Sigue leyendo

Sonreír es gratis

SonreírTenía yo en bachillerato un profesor de ciencias que daba siempre la misma respuesta cuando le preguntábamos por qué tal o cual constante física era un número fijo por los siglos de los siglos, y ese número teníamos que emplearlo porque sí y sin pedir explicaciones. La respuesta era esta: «Por convenio». Con esto quería decir aquel hombre que alguien, muchos años atrás, había llegado a una conclusión de carácter matemático y que, fuera correcta o no, estaba aceptada por la comunidad científica. Dicho esto, ayer me tropecé en la prensa con un verbo sonreir, así, sin tilde, y me acordé de mi profesor de ciencias. ¿Por qué? Porque la obligación de escribir ahí una tilde tiene algo de convenio, algo de acuerdo que aceptamos sin tener en cuenta si es lógico o no. Sigue leyendo

Quizá ustedes ya sabían esto

QuizáAlgunas recomendaciones estrambóticas acerca del buen uso de nuestra lengua que circulan desde hace tiempo por ahí tienen dos cosas en común con los buenos chistes: nadie sabe quién las inventó y a veces triunfan como la coca-cola. No obstante, hay algo que diferencia claramente a unas de otros: los buenos chistes hacen reír, mientras que las recomendaciones de las que les hablo son, en el peor de los casos, para echarse a llorar. Uno de esos consejos es el que nos dice que empleemos el adverbio quizá solo cuando lo que sigue es una palabra que comienza por sonido consonántico y optemos por la variante quizás si el sonido que viene después es una vocal. Sigue leyendo

A la RAE no le gustan los manises, pero a mí sí

Un amigo me llamó el domingo pasado a las seis de la tarde para preguntarme cuál es el plural de maní. ¿Se aburría el hombre? Creo que no: me dio más bien la impresión de que se encontraba con unos amigos, con los que probablemente estaba comiendo manises –o maníes, o manís–. Y como resulta que el tipo es muy curioso, me lo imagino discutiendo sobre el asunto entre maní y maní –o sea, entre cacahuete y cacahuete (también es correcta la forma cacahuate)– hasta que optó por resolver la duda a golpe de teléfono. Muy a mi pesar, para responder a esta cuestión no me va a quedar más remedio que discrepar una vez más de la Real Academia Española. Sigue leyendo

JFK, caso abierto

He estado leyendo con gran interés el especial que el periódico digital El Mundo le dedica al cincuenta aniversario del asesinato de John Fitzgerald Kennedy y me ha llamado la atención el hecho de que en el reportaje que abre el suplemento se da por sentado, como hizo la Comisión Warren, que el único que apretó el gatillo aquel 22 de noviembre de 1963 fue Lee Harvey Oswald. En cambio, no me ha resultado nada sorprendente que en buena parte de los textos se refieran al carismático presidente de Estados Unidos con tres letras que han entrado en la historia: JFK. Esta secuencia gráfica es tan célebre como la famosa foto del Che Guevara o las gafas redondas de John Lennon, así que es lógico que nadie se pare a pensar que en español parece más apropiado escribir las tres letras de otra manera; con puntos y con espacios. Así: J. F. K. Sigue leyendo

¿Apóstrofe o apóstrofo?

Me pregunta José Peraza, estimadísimo periodista deportivo y muy buen redactor (no todos los periodistas redactan bien, desgraciadamente) por qué tanta gente dice apóstrofe cuando quiere decir apóstrofo. La respuesta es muy sencilla: son dos palabras que se parecen muchísimo; sin embargo, significan cosas diferentes. El apóstrofe es una figura retórica, o sea, un truco de esos que emplean los escritores para repujar sus obras literarias. En cuanto al apóstrofo, se trata de un signo ortográfico «que apenas se usa en el español actual», según la Real Academia Española. ¿Que apenas se usa? Yo no sería tan categórico… Sigue leyendo

¿Y Iris?

¿Les llama la atención esa i griega en el título que acaban de leer? Tal vez algunos pensarán que lo correcto es ‘¿E Iris?’, ya que la conjunción y se convierte en e cuando precede a una palabra que empieza por el sonido /i/, como es este caso. Pero la lengua te da sorpresas –como la vida en la canción de Rubén Blades– y hoy vamos a hablar de una de ellas. Este artículo se lo quiero dedicar a Iris, una niña encantadora y muy inteligente que, a sus 13 años, se está tomando la molestia de leer el libro Lavadora de textos y, según me ha dicho, le parece entretenido. Sigue leyendo