Archivo de la etiqueta: Ángel Rosenblat

Las tres desvirtualizaciones de Humberto Hernández

HumbertoCierta vez hablé yo aquí del verbo desvirtualizar, que de momento no tiene el honor de figurar en el diccionario de la Real Academia Española, y dije de él que podríamos definirlo de esta manera: ‘Conocer en persona a quien se ha conocido previamente en una red social u otro sistema de comunicación electrónico’. Pero como a las personas no se las conoce plenamente de una sola vez, resulta que yo al profesor Humberto Hernández, hombre alto en centímetros y en sabiduría –y autoridad lingüística en todo el ámbito hispánico–, lo he desvirtualizado ya tres veces, y espero poder seguir haciéndolo durante mucho tiempo. Sigue leyendo

Un cóctel del barman don Alberto

EstiloIntentar describir brevemente a don Alberto Gómez Font es algo así como llamar ‘camarero’ al artista que hace cócteles, un señor (o señora) al que en rigor debemos llamar ‘barman’. Aun así, intentaré hacer un retrato suyo en pocas líneas. Alberto Gómez Font es un barman apasionado, un conversador sereno y entretenido, de voz grave y mecedora, y también es uno de mis guardianes de la lengua favoritos, porque su alma mestiza –mezcla de Colombia y España, entre otros amores telúricos– ha hecho posible que su trabajo en el ámbito de nuestro idioma quede del lado de los tolerantes, de los que miran con el mismo respeto a la norma y al uso, de los que nadan con idéntica soltura en el mar Cantábrico y en el Caribe, de los que creen que reírse de una falta de ortografía ajena es algo bastante feo. Sigue leyendo

Apología del gerundio de posterioridad

GerundioComo diría el abdicante rey Juan Carlos de Borbón, me llena de orgullo y satisfacción algo que he leído en el Diccionario de uso del español (Gredos), el famoso María Moliner. A cuenta del pavor que les tienen muchos gramáticos y algunos correctores a determinados gerundios, la lexicógrafa escribió esto en su célebre libro: «… el gerundio tiene sus usos específicos de los cuales es indesalojable». El orgullo y la satisfacción tienen que ver –vanidoso que es uno– con que hace doce años, y sin saber que Moliner había escrito esto, yo decía lo siguiente en la segunda edición del manual de estilo del periódico La Opinión de Tenerife: «El gerundio es una forma verbal maldita en periodismo, pero hay que aclarar que su uso no es incorrecto en muchas ocasiones». Sigue leyendo