Archivo de la etiqueta: Martínez de Sousa

Mayonesa democrática

MayonesaEn estos tiempos grises en los que millones de personas están sometidas a los intereses espurios (no espúreos) de unos pocos, nuestras libertades se desvanecen entre una niebla de multinacionales, bancos y titiriteros invisibles. Frente a ellos, la lengua se erige como modelo de democracia absoluta: a la hora de hablar y de escribir, siempre triunfa lo que quiere la mayoría. Por eso esta mañana no pude evitar sonreír al escuchar en el programa radiofónico Hoy por hoy, de la cadena SER, un nuevo episodio del eterno debate en torno a las palabras mayonesa y mahonesa; un debate estéril, pues el pueblo ya ha hablado y se queda con la primera de ellas. Sigue leyendo

Un carácter, dos caracteres…

carácterLos informáticos son una fauna que me fascina y de la que dependo para poder tener al día este blog y otras herramientas que funcionan con bits. Como cualquier otro gremio, estos profesionales usan sus propios tecnicismos y también tienen algunos tics a la hora de hablar. Uno de ellos es la palabra caracter en lugar de carácter, un invento que se sacaron de la manga para referirse a los signos de escritura. Supongo que la intención del primer informático que cometió este error era dejar claro que estaba hablando de un signo de escritura y no del temperamento de una persona; pero se equivocó, porque en ambos casos se emplea la misma palabra, por lo que no hay ningún motivo para cambiar la acentuación. Sigue leyendo

JFK, caso abierto

He estado leyendo con gran interés el especial que el periódico digital El Mundo le dedica al cincuenta aniversario del asesinato de John Fitzgerald Kennedy y me ha llamado la atención el hecho de que en el reportaje que abre el suplemento se da por sentado, como hizo la Comisión Warren, que el único que apretó el gatillo aquel 22 de noviembre de 1963 fue Lee Harvey Oswald. En cambio, no me ha resultado nada sorprendente que en buena parte de los textos se refieran al carismático presidente de Estados Unidos con tres letras que han entrado en la historia: JFK. Esta secuencia gráfica es tan célebre como la famosa foto del Che Guevara o las gafas redondas de John Lennon, así que es lógico que nadie se pare a pensar que en español parece más apropiado escribir las tres letras de otra manera; con puntos y con espacios. Así: J. F. K. Sigue leyendo

¿Apóstrofe o apóstrofo?

Me pregunta José Peraza, estimadísimo periodista deportivo y muy buen redactor (no todos los periodistas redactan bien, desgraciadamente) por qué tanta gente dice apóstrofe cuando quiere decir apóstrofo. La respuesta es muy sencilla: son dos palabras que se parecen muchísimo; sin embargo, significan cosas diferentes. El apóstrofe es una figura retórica, o sea, un truco de esos que emplean los escritores para repujar sus obras literarias. En cuanto al apóstrofo, se trata de un signo ortográfico «que apenas se usa en el español actual», según la Real Academia Española. ¿Que apenas se usa? Yo no sería tan categórico… Sigue leyendo

¿Y Iris?

¿Les llama la atención esa i griega en el título que acaban de leer? Tal vez algunos pensarán que lo correcto es ‘¿E Iris?’, ya que la conjunción y se convierte en e cuando precede a una palabra que empieza por el sonido /i/, como es este caso. Pero la lengua te da sorpresas –como la vida en la canción de Rubén Blades– y hoy vamos a hablar de una de ellas. Este artículo se lo quiero dedicar a Iris, una niña encantadora y muy inteligente que, a sus 13 años, se está tomando la molestia de leer el libro Lavadora de textos y, según me ha dicho, le parece entretenido. Sigue leyendo

Hay más de un 11-S

El 11 de septiembre de 2001 fue el día en el que Estados Unidos sufrió una serie de brutales atentados que causaron casi 3000 muertos. Desde entonces todo el mundo recuerda con horror lo que los hispanohablantes hemos denominado el 11-S, pero lo cierto es que años antes ya hubo otro terrible 11 de septiembre, tan dramático como el de 2001, aunque ha quedado eclipsado por el segundo: me refiero al golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende en Chile en 1973. Y, de la misma forma que hay más de un 11-S, también hay varias maneras de escribir combinaciones de cifras y letras como esta. Sigue leyendo

Pongamos los puntos sobre algunas íes

¿Se acuerdan de Rociito? La hija de la cantante Rocío Jurado… Los más jóvenes y los que viven lejos de España probablemente no sabrán quién es. No se pierden nada. Yo, en cambio, era corrector de prensa en los años gloriosos de Rocío Carrasco, y su diminutivo (su hipocorístico, en realidad), puntiagudo como su propio rostro, aparecía cada dos por tres en las páginas de cotilleos cuando los periódicos todavía tenían páginas de cotilleos. No sé si sería por lo estridente del nombrecito de la muchacha, pero recuerdo que todos los redactores lo escribían con tilde –Rociíto–, algo que va contra las reglas de acentuación. Sigue leyendo

Borbones, González y Alemanes

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en España hay 336 Borbones frente a un millón y medio de Garcías –el apellido más común en nuestro país– y casi un millón de González, lo cual podría servir como aperitivo para un pintoresco debate entre monárquicos y republicanos en el que yo me lo pasaría bomba. Sin embargo, no entraré hoy en ese asunto, pues lo que realmente me interesa es hablar de los plurales de los apellidos. ¿Se han fijado en que he escrito Borbones y Garcías –plurales de Borbón y García–, pero el apellido González, que también está aquí en plural, lo he escrito igual que en singular? Sigue leyendo

Son tres palabras y me gustan

Osvaldo Farrés.

Cuentan que el maestro cubano Osvaldo Farrés, autor, entre otras canciones, de Toda una vida y Quizás, quizás, quizás, compuso la célebre Tres palabras después de que una cantante le pidiera una creación para su repertorio, a lo que él le contestó que eso de escribir una balada no era coser y cantar. La artista le dijo entonces que con solo tres palabras él podía hacer algo maravilloso. Y así nació este inmortal bolero, en el que las famosas tres palabras son «cómo me gustas». En fin, no he hecho sino empezar y ya estoy divagando. Hoy vamos a hablar de tres palabras muy maltratadas y que los hispanohablantes usamos a veces al tuntún, tal vez porque son un poco raras, aunque a mí me gustan. Se trata de cuyo, ambos y sendos. Sigue leyendo

Apuntes sobre pistolas

En español hay casi tantas frases hechas como comentarios sobre ellas, sobre su origen y sobre lo correcto o incorrecto de usarlas. Hay guardianes de nuestro idioma que se muestran inflexibles a la hora de condenar por absurdas ciertas locuciones y, sin dar su brazo a torcer, ven cómo la lengua salta sobre ellos a paso vertiginoso mientras se dicen, melancólicos, aquello de «¡dónde iremos a parar!». Otros, por el contrario, caminan con los tiempos y, con naturalidad y argumentos, consideran totalmente aceptables las mismas frases que otros no toleran. Víctima y protegida de unos y de otros es la expresión a punta de pistola, que los puristas rechazan porque, dicen, una pistola no tiene punta. ¿Y qué? Tampoco le damos un pie a nadie cuando decimos dar pie. Sigue leyendo