Antes de empezar a escribir este comentario me fui al diccionario de la Real Academia Española para comprobar si lo correcto en el título era suenan raras o suenan raro. Después de la consulta seguí sin tenerlo claro, y eso me demuestra que la lengua y sus innumerables diccionarios son a veces tan generosos que nos permiten, por omisión suya o por ignorancia nuestra, cualquier cosa mientras no caigamos en el disparate.
Todo aquel que ama la lengua española debe saber dudar cada dos por tres y hacerse preguntas como la que me obligó a elegir entre raras y raro. Aunque si usted no lo hace y opta por actuar libremente –opta por aquello que le suena bien– no pasa nada: gracias a miles de personas como usted el latín dio paso a idiomas tan hermosos como el español, el francés, el italiano, el catalán…
La respuesta a mi duda vino, como tenía que ser, de un manual mucho más específico que el diccionario académico. La Gramática didáctica del español (Ediciones SM), de Leonardo Gómez Torrego, me explicó que «algunos adjetivos pueden pasar a la categoría de adverbio cuando se inmovilizan en la forma masculina y funcionan como complementos circunstanciales de un verbo». Y me puso varios ejemplos: Lo pasamos estupendo, Juegan sucio, Marchad rápido… Yo añado suenan raro a la lista y espero no haberme equivocado.
Todo lo anterior venía al caso porque un amigo me llamó para preguntarme si es correcta la secuencia para con. Estaba el hombre en plena discusión (lingüística) con su novia y le decía que le «sonaba raro» eso de dos preposiciones juntas. Y tenía cierta razón: algunas expresiones terminan por sonarte raro cuando te paras a leerlas varias veces. Pero su novia le contestó que esa construcción, le gustara o no, forma parte de nuestro idioma.
Finalmente me tocó mediar en el debate y me fui al Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española (Espasa), de Manuel Seco, que me dijo que es correcto: es una locución prepositiva que significa ‘con respecto a’. ‘Fue bueno para con sus sobrinos’ es el ejemplo que pone Seco en su libro.
No sé si esta explicación habrá sido buena para el amigo que me planteó la duda. Que, por cierto, no es mi sobrino pero sí mi primo.
Ramón Alemán
