Soneto lingüístico número 9
La tilde vil que en solo alguno escribe
responde a un derogado mandamiento
que debes desterrar, y no te miento,
por más que queda aún quien lo prescribe.
Destaca en la facción que da morcilla
al nuevo y buen mandato un tipo duro,
él es Pérez-Reverte, don Arturo,
y es todo un académico con silla.
El signo se quitó por subversivo,
pues no existe en el tono diferencia
entre el solo adverbial y el adjetivo.1
Ignora don Arturo, en consecuencia,
de la ley diacrítica el motivo
y muestra su acentual incompetencia.
Ramón Alemán
