Un amigo me llamó el domingo pasado a las seis de la tarde para preguntarme cuál es el plural de maní. ¿Se aburría el hombre? Creo que no: me dio más bien la impresión de que se encontraba con unos amigos, con los que probablemente estaba comiendo manises –o maníes, o manís–. Y como resulta que el tipo es muy curioso, me lo imagino discutiendo sobre el asunto entre maní y maní –o sea, entre cacahuete y cacahuete (también es correcta la forma cacahuate)– hasta que optó por resolver la duda a golpe de teléfono. Muy a mi pesar, para responder a esta cuestión no me va a quedar más remedio que discrepar una vez más de la Real Academia Española. Sigue leyendo
