Archivo de la categoría: Gramática

Un futuro que es presente

FuturoUna conocida mía lleva varios días discutiendo con su hermano a cuenta de algo que ella le dijo hace poco. El motivo de la contienda es esta frase: «¿Qué más dará?». Su hermano piensa que ella tendría que haber dicho ‘¿Qué más da?’, pues ambos hablaban sobre un hecho presente –presente en aquel momento, claro está–, por lo que, según él, el futuro que la muchacha había usado no tenía sentido alguno. Ella me pidió mi opinión, pero lo que yo le di no fue mi punto de vista, sino el de los gramáticos. Y resulta que a los gramáticos les parece muy bien que a veces usemos el futuro donde aparentemente no pinta nada. Sigue leyendo

Yo escribo absolutamente

LaHace unos días se puso en contacto conmigo una amiga para ver si le podía echar una mano con una discusión lingüística que mantenía con su jefe. Ella sabía que tenía razón, pero no encontraba un argumento convincente, así que me envió unos cuantos mensajes para exponerme la cuestión. Resulta que el jefe, al que llamaremos Juan, le dijo lo siguiente a mi amiga, a la que llamaremos María: «He llamado a Lucía, debe de estar reunida. La escribo». María advirtió a Juan del laísmo en el que había incurrido en esa oración y este le contestó que ahí no había laísmo, puesto que, según él, «no hay otro complemento directo». ¿Tenía razón Juan? Para nada. Ahí sí hay un complemento directo –que no es Lucía–, pero está escondido. Absolutamente escondido. Sigue leyendo

Se busca una buena escritura

SeHoy toca empezar con otra de mis batallitas de abuelo: hace una eternidad trabajé en un periódico cuyo director daba consejos que eran en realidad órdenes, y había que cumplirlas por mucho que uno supiera que el jefe no tenía razón. No la tenía, por ejemplo, cuando se empeñaba en condenar el empleo de la partícula se en construcciones pasivas reflejas porque, según decía –y al decirlo se equivocaba–, así se estaba haciendo un mal uso del pronombre reflexivo se. No sé si me han entendido, así que me explicaré: cuando este hombre veía una oración como ‘Se ha encontrado el cadáver’, ordenaba inmediatamente sustituirla por ‘El cadáver ha sido encontrado’ y añadía: «¿Es que acaso el cadáver se encontró a sí mismo»? Diecisiete años después, me permito la osadía de llevarle la contraria a aquel buen director, que ya está retirado y seguramente no se enfadará. Sigue leyendo

Borbones, González y Alemanes

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en España hay 336 Borbones frente a un millón y medio de Garcías –el apellido más común en nuestro país– y casi un millón de González, lo cual podría servir como aperitivo para un pintoresco debate entre monárquicos y republicanos en el que yo me lo pasaría bomba. Sin embargo, no entraré hoy en ese asunto, pues lo que realmente me interesa es hablar de los plurales de los apellidos. ¿Se han fijado en que he escrito Borbones y Garcías –plurales de Borbón y García–, pero el apellido González, que también está aquí en plural, lo he escrito igual que en singular? Sigue leyendo

El deber me llama, supongo

Hace un tiempo hablaba aquí de la importancia de las preposiciones, unas palabritas que parecen insignificantes, pero que en realidad son esenciales para que nuestro idioma funcione como un reloj de precisión. Hay un caso concreto en el que la ausencia o la presencia de una de ellas puede cambiar notablemente el sentido de una oración. Estoy hablando de la preposición de, que, añadida al verbo deber, modifica su significado. La ligereza de los hispanohablantes –algunos de ellos escritores de renombre– a la hora de ponerla y quitarla ha motivado que este asunto aparezca en todo diccionario de dudas que se precie. Sigue leyendo

Fotazas y fotones

La semana pasada compartí en Facebook una imagen en la que aparecen Albert Einstein y el extraordinario físico canario Blas Cabrera –un gran desconocido no solo en las islas que lo vieron nacer, sino en toda España– paseando por Madrid hace casi un siglo. Poco después una amiga escribió el siguiente comentario: «¡Fotaza!», y la duda me atormentó de inmediato. Afortunadamente, no soy el único al que le llama la atención esta forma de hinchar la palabra foto. Sigue leyendo

Tengo un currículum problemático

Dicen que hace una eternidad todos los caminos conducían a Roma, pero lo que no nos contaron es que el trayecto inverso a veces era tortuoso y con escalas. Por ejemplo, hay palabras que viajaron de Roma a Madrid (y a Canarias y a toda América) pasando por Londres o Nueva York. Eso es lo que parece que hizo la locución currículum vítae, que, aunque proviene del latín, es un anglicismo que empezó a ponerse de moda en nuestro idioma durante el siglo pasado. Cuántos problemas da este latinajo y cuántos su plural… Como en tantos otros asuntos complicados, los guardianes de la lengua no terminan de ponerse de acuerdo sobre la manera de escribirlo. Sigue leyendo

Una lengua imparable

Viñeta de Sergio Langer.

La lengua española es como la Luna: parece estar casi quieta, pero en realidad se mueve a una velocidad vertiginosa, y esa velocidad la decidimos los hispanohablantes, no las academias ni los gramáticos. «¡Cuántos modos de hablar que a […] Jovellanos hubieran escandalizado son hoy usados con toda tranquilidad por los escritores más apreciados!», decía hace unos años el gran maestro Manuel Seco. Realmente no hay que dar un salto tan grande en el tiempo: si Fernando Lázaro Carreter llega a saber hace dos décadas que la Real Academia Española, de la que él fue director, acabaría por acoger de buen grado el empleo del verbo incautar como transitivo, se tira por un puente. Sigue leyendo

Porfa, llévame este finde al cine

Una lectora de este blog me envió el otro día un mensaje en relación con algo publicado aquí. El mensaje terminaba más o menos de esta manera: «Buen finde… No creo que la RAE haya aprobado el término». En efecto, la palabra finde no aparece de momento en el diccionario de la Real Academia Española, pero lo cierto es que muchos hispanohablantes cometemos al menos una vez por semana el pecado de pronunciarla. La eficacia académica debería radicar –entre otras cosas– en su rapidez a la hora de incorporar al diccionario aquellas voces de nuestra lengua que han demostrado tener éxito, pero en este caso la carrera la ha ganado el Diccionario de uso del español (Gredos), de María Moliner, que sí incluye en sus páginas nuestro coloquial y deseado finde.1 Sigue leyendo

La carta de Espe

La carta que la presidenta Esperanza Aguirre envió hace unos días a los profesores de la Comunidad de Madrid ha sido motivo de guasa y vacilón en las redes sociales a cuenta de una serie de correcciones ortográficas que sus destinatarios marcaron en rojo chillón para escarnio de la indestructible Espe. La mayoría de los errores cometidos por el asesor de turno al que le tocó redactar la carta (¿o ustedes creen que la escribió la presidenta?) tienen que ver con las tildes, y una de las enmiendas señaladas en el texto ha sido objeto de especial controversia en Internet: los profesores marcaron como error la acentuación gráfica de la palabra cómo en la siguiente frase: «Basta con mirar alrededor o leer la prensa diaria para comprobar cómo los comercios cierran…». Sigue leyendo