Los prefijos

Soneto lingüístico número 52

El prefijo es un fiel acompañante1

que engorda y modifica una palabra:

lo añades a una voz y, ¡abracadabra!,

le cambia la sustancia en un instante.

 

Salvo raras y honrosas excepciones,

tendrá que ir pegadito a quien altera:

ni espacio ni guion; de esta manera

desterramos antiguas confusiones.

 

Si lees por doquier supermercado,

excavar, resonancia y copiloto,

y espacio no incluyó el que lo escribía,

 

ese mismo patrón yo he respetado

cuando en papel he puesto superfoto,

copago, rebonito, expolicía.

Ramón Alemán

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