Soneto lingüístico número 38
El verbo adolecer habrás leído
en sitios donde no le corresponde
porque alguno pensó que en él se esconde
el verbo carecer y su sentido.
Si adoleces, padeces, malherido,
de un defecto molesto y agraviante:
de soberbia adolece el arrogante,
de insufrible rubor el cohibido.
Si tu amigo –decías– adolece
de generosidad, lo que dijiste
es que ser generoso es un defecto.
Y añadiste, además, que ese defecto
lo padece tu amigo, aunque quisiste
señalar que de tal virtud carece.
Ramón Alemán
