Soneto lingüístico número 44
Jamás se vio en la lengua de Cervantes
señal tan maltratada como esta,
y, ya que a cierta confusión se presta,
digamos sus funciones cuanto antes.
Apóstrofo usaré siempre que escriba
palabras que en abrazo se han fundido
y al hacerlo se esfuma algún sonido,
como cuando decimos: «Voy p’arriba».
En cambio, no lo harás si con tijeras
cortaste de una de ellas los finales;
por ejemplo, al decir: «Voy pa las eras».
No lo pondré ante cifras decimales
ni en año que perdió las dos primeras
ni en siglas de antihispánicos plurales.1
Ramón Alemán
1 El único uso correcto del apóstrofo es aquel con el que se marca la fusión de dos palabras con la omisión de algún sonido (p’arriba), aunque también es adecuado emplearlo al escribir palabras de otros idiomas (O’Hara, D’Artagnan). El resto de los usos son incorrectos; estos son los más comunes: para marcar apócopes (como pa por para en pa’las eras), para marcar decimales (1’23), para indicar que se eliminan las dos primeras cifras de un año (Mundial de España ’82) y para hacer plurales de siglas: ONG’s. Sobre este último caso, cabe decir que en español el plural de las siglas es invariable en la escritura –aunque al hablar digamos oenegés, por ejemplo–, de tal manera que el plural de ONG es ONG.