Yo infrinjo, tú infliges

Soneto lingüístico número 31

InfringirSi infringe usted alguna normativa,

está faltando a ley o a mandamiento,

y el verbo que yo aplico a ese momento

es el leído un poco más arriba.

 

Si causo daño o impongo alguna pena,

ese daño es un daño que he infligido,

y nunca yo diré que lo he infringido,

bajo pena de léxica condena.

 

Tenemos, de este modo, dos verbillos

que suenan parecido, mas no tanto,

y tienen diferentes cometidos.

 

No mezclen los hablantes –no sean pillos–

las churras con merinas, que me espanto

y sufren con tal cosa mis oídos.

Ramón Alemán

 

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