Miscelánea galáctica

Siempre me han fascinado las personas que inventan palabras a tutiplén y las emplean con naturalidad y, por lo general, para arrancar una carcajada a quienes las escuchan. Eso me ocurre con los locos manchegos de Muchachada nui, de los que ya he hablado en este blog, y con el genial humorista Forges, quien hace años escribía esto en una viñeta: “Tiene escaporniado el firdulasto de la percutoria”. Tal sarta de disparates la decía un supuesto mecánico que reparaba el cañón de un militar, y este le respondía: “Vaya, y yo que tenía desembarco esta tarde”. Cuando yo era un pibe de 14 años, Forges también me enseñó una palabra que ya existía, aunque yo pensé al leerla que era de su cosecha: ‘miscelánea’.

Bueno, vamos al grano. La cuestión es que ayer me tropecé en Internet con este titular de prensa: “La NASA confirma que su nave espacial ‘Voyager-1’ está fuera del Sistema Solar”. Como un servidor tiene la desgracia de leer todo lo que se le ponga delante como si fuera un juez de la Inquisición, no pude pasar por alto dos detalles que me disgustaron, aunque también vi un tercero que me agradó. Hagamos, pues, de este artículo una miscelánea (en otras palabras, un batiburrillo de asuntos inconexos) y hablemos de un guion, dos mayúsculas iniciales y unas comillas simples que viajan hacia algún lugar desconocido de nuestra querida galaxia.

Empecemos por las mayúsculas. ¿Por qué escribieron en este titular ‘Sistema Solar’? ¿A qué vienen esas iniciales tan arrogantes? No es la primera vez que recuerdo aquí lo que dijo María Moliner hace muchos años: el uso de la mayúscula en la inicial de algunas palabras es el asunto más caótico de la ortografía española, así que todos somos libres, en algunos casos, de ponerlas sin tener que dar demasiadas explicaciones. Al respecto, José Martínez de Sousa dice lo siguiente en su Diccionario de uso de las mayúsculas y minúsculas (Ediciones Trea): “Cada cual está dispuesto a defender las mayúsculas que emplea en un determinado escrito porque cree firmemente que son adecuadas por razones que solo la persona concreta conoce”.

Sin embargo, no es menos cierto que un texto plagado de mayúsculas injustificadas resulta poco serio y desagradable de leer. En este sentido, yo me apropio de una frase que Alberto Gómez Font, director del Instituto Cervantes en Rabat, atribuye al maestro Fernando Lázaro Carreter: “El minusculismo es más higiénico que el mayusculismo”. Si estos dos argumentos no les valen, les diré que tanto el diccionario de la Real Academia Española como el manual de Sousa antes citado señalan que la forma correcta de escribir ‘sistema solar’ es con minúsculas iniciales.

Lo segundo que no me gustó en el titular fue ese guion que se lee en ‘Voyager-1’. En mi modesta opinión, no tiene sentido alguno. ¿Ustedes han visto que alguien haya escrito alguna vez ‘Benedicto-XVI’? Yo tampoco. Y si con ‘Benedicto XVI’ (sin guion) queremos decir que el papa emérito es el número dieciséis de los que se han llamado Benedicto, lo mismo ocurre con la nave espacial: es la primera de las dos que la NASA bautizó con el nombre Voyager.

La Ortografía de la lengua española de 2010 (Espasa), de la RAE, dice sobre este asunto que cuando se unen palabras completas y números en expresiones que combinan cifras y letras, “puede prescindirse del guion, dejando espacio entre ambos elementos”, y pone este ejemplo: ‘ácidos omega 3’. Sí es necesario el guion cuando el elemento formado por letras es un prefijo: ‘sub-21’, pero este no es el caso.

Por último, veamos si son aceptables esas comillas simples que flanquean el nombre del vetusto robot en el titular. Casi todos los manuales de estilo, entre ellos el Libro de estilo de El País (Ediciones El País), coinciden en que los nombres propios de barcos, aviones y naves espaciales se escriben en cursiva. Sousa está de acuerdo y dice, en su Ortografía y ortotipografía del español actual (Ediciones Trea), que se emplea este recurso con “nombres propios aplicados a vehículos, objetos o artilugios”. Entre los ejemplos que pone figura “el satélite artificial Apollo XI”. Supongo que el maestro quería decir ‘la nave espacial Apollo XI’, pero su ejemplo nos sirve. Por lo tanto, el nombre ‘Voyager 1’ debe escribirse con cursiva.

Sin embargo, la Ortografía académica recuerda que “excepcionalmente, en los titulares de prensa, la cursiva puede ser reemplazada […] por comillas simples”. La RAE se refiere a aquellos extranjerismos que dentro de un texto se escribirían en cursiva, pero el criterio es igualmente válido –y así lo entienden los medios de comunicación– para cualquier palabra con la que se emplee este tipo de letra. Así es como se hizo, acertadamente, en la oración que estamos diseccionando hoy.

En consecuencia, el titular correcto habría sido este: “La NASA confirma que su nave espacial ‘Voyager 1’ está fuera del sistema solar”. Ahora solo queda que alguna civilización extraterrestre encuentre este primitivo aparatito, del que ya nos hablaba Carl Sagan en su extraordinaria serie televisiva Cosmos. El gran astrofísico estadounidense fue el encargado de seleccionar 55 saludos en otros tantos idiomas, que viajan en la nave con la esperanza de que algún ser inteligente los escuche. Entre esos idiomas figura, por supuesto, el español. ¿Lo entenderán nuestros vecinos galácticos?

Ramón Alemán

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5 respuestas a Miscelánea galáctica

  1. Maria dice:

    Estupendo análisis y clarísima explicación.
    ¡Gracias!

  2. koala dice:

    el koala mamifero que se cuelga de los arobels y los machos dominan cuando llevan a su rival al extremo de la rama =)

  3. Jose dice:

    Lo del firdulasto de la percutoria lo recuerdo a la perfección, y mi hermana y yo, de alrrededor de 60 primas veras, lo decimos cuando nos sale una gotera de esas.
    Saludos

  4. Antonio Jesús dice:

    La Academia dijo en su Ortografía de 2010, pág. 505:

    «Se escriben con mayúscula inicial los nombres propios de objetos singularizados: la bomba Little Boy, el Big Ben, la espada Tizona, la nave espacial Soyuz, el satélite Sputnik, el superordenador Finis Terrae, el Titanic.
    No es necesario marcar de manera especial estos nombres por el hecho de que no se refieran a seres animados, de modo que no hay por qué escribirlos en cursiva o entre comillas.»

    En virtud de esto, ¿no sobrarían las comillas?

    • Antonio Jesús:
      A la Real Academia Española no hay que hacerle caso siempre. Concretamente, la mayoría de los medios de comunicación coinciden en escribir los nombres de naves espaciales, barcos y aviones con cursiva, contrariamente a lo que dice la Ortografía. Y la cursiva puede ser sustituida por comillas simples en los titulares.

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