Un número redondo para una palabra redonda

Después de mucho atosigar al personal con enlaces, fotos y campañitas, la página que el blog Lavadora de textos tiene en Facebook llegó esta tarde, por fin, a los 2000 seguidores.1 Lo primero que tengo que hacer es agradecer las nuevas incorporaciones y la ayuda de todos los atosigados. Dicho esto, voy a responder hoy a una pregunta que me han hecho alguna que otra vez: ¿por qué la palabra Facebook no se escribe en cursiva si se trata de una voz de otro idioma? Aprovechemos que hemos llegado a un número redondo para hablar de una palabra que se escribe en redonda.

Para empezar, ¿qué es eso de «en redonda»? La letra redonda es, de acuerdo con la definición de la Real Academia Española, ‘la de mano o de imprenta que es vertical y circular’. En otras palabras, la de siempre, la de toda la vida, la normal. Este texto que ustedes leen ahora mismo está escrito en redonda o, como diría el ortógrafo José Martínez de Sousa, «de redondo». En cambio, la cursiva es «una letra de imprenta generalmente inclinada hacia la derecha sin trazos de unión», según este gallego genial.

El uso de la cursiva depende en buena medida de los gustos de cada cual, pero no es menos cierto que, como recuerda el Libro de estilo de El País (Ediciones El País), un texto inundado de palabras escritas así considera tonto al lector. No debemos, pues, abusar de ella para sentidos figurados ni para destacar un número excesivo de palabras. Se escriben en cursiva los títulos de libros y otras publicaciones, así como los de obras de arte, películas y espacios de televisión. También se emplea este recurso tipográfico para los seudónimos, los apodos y «las palabras o expresiones de idiomas extranjeros usadas circunstancialmente en textos en español», señala Sousa en su Ortografía y ortotipografía del español actual (Ediciones Trea), así como para muchos préstamos, o sea, palabras que una lengua toma de otra.

Y ahora ustedes podrían decirme que Facebook es una palabra de otro idioma que el español ha tomado prestada de ese idioma (el inglés). Puede ser, pero es que no todos los préstamos se escriben en cursiva. Para empezar, Sousa aclara que esta refinada letra se emplea con «préstamos no integrados, como football por fútbol», pero además debemos tener en cuenta que Facebook vendría a funcionar como nombre propio, pues es el de una empresa. Por lo tanto, no se trata –desde mi punto de vista– de un préstamo en el sentido estricto de la palabra.

¿Y qué ocurre con los nombres de empresas escritos en otros idiomas? El Libro de estilo de El País nos dice que «por su uso generalizado» no van en cursiva, aunque se trate de palabras de otra lengua, los nombres de modalidades deportivas, etnias, sectas, tribus, idiomas, monedas, edificios, residencias oficiales, entidades comerciales, firmas industriales… La lista es larga, aunque el libro de El País no habla de los nombres de redes sociales. Pero hay que tener en cuenta que el manual que yo consulto es del año 1999, y en esa época Mark Zuckerberg, inventor (¿o no?) de este monstruo azul y global, aún ni se afeitaba.2

Por su parte, Sousa señala que deben escribirse en redonda «los nombres de instituciones, organismos, entidades, empresas, etcétera (cualquiera que sea el idioma)». Por lo tanto, yo escribo en redonda la palabra Facebook, y también lo hago con Twitter. Ahora bien, ¿sería algo horrible y censurable escribirlas en cursiva? En mi modesta opinión, no.

Hace años, cuando trabajaba en labores de corrección y cierre de un periódico, una compañera me preguntó si debía escribir recinto ferial con mayúsculas iniciales. Se refería al recinto ferial de Santa Cruz de Tenerife, que no se llama así aunque todo el mundo lo conoce por ese nombre. Una pregunta, por tanto, bastante difícil. Sin embargo, ya he dicho más de una vez que en el arte de la escritura hay que dejarse llevar, en la medida de lo posible, por la libertad y los gustos personales, siempre y cuando una y otros no nos conduzcan al desorden y al caos. En definitiva, mi respuesta fue esta: «Escríbelo como quieras, pero a partir de hoy escríbelo siempre igual», y así lo hizo. Si ustedes quieren escribir Facebook en cursiva, háganlo, pero háganlo siempre. Nadie –ni siquiera los caprichosos programadores que nos hacen la vida imposible en Facebook– va a tomar represalias contra ustedes.

Ramón Alemán

1 En noviembre de 2020 la cifra superaba los 15 000. (Nota añadida en 2020).

2 En la última edición, de 2014, tampoco se hace referencia a las redes sociales. (Nota añadida en 2020).