La cursiva

Soneto lingüístico número 10

Es bella y elegante la cursiva,Cursiva

mas siempre le sucede a lo elegante

que deja al fin de serlo en el instante

en el que su presencia es excesiva.

 

Si abusas de esta letra narcisista

por tontos tomarás a tus lectores.

¿Es mía esta sentencia? No, señores:

lo dijo Álex Grijelmo, un gran lingüista.*

 

Resérvala a una voz que es extranjera,

a apodos, vacilón, metalenguaje,**

a un título, a grafía que es grosera.

 

Reduce el cursivismo con coraje

y habrás de comprobar de qué manera

venciste al tipográfico potaje.

Ramón Alemán

* En realidad no estoy del todo seguro de que esta afirmación sea de Álex Grijelmo; de lo que sí estoy seguro es de que aparece en el Libro de estilo del diario El País, una obra de la que Grijelmo es en gran medida responsable. Lo que dice el Libro de estilo de El País es exactamente esto: «Un texto inundado de palabras en cursiva, o considera tonto al lector o está escrito sólo para iniciados».

** El metalenguaje es el uso del lenguaje para hablar del propio lenguaje. En estos casos, la cursiva es muy útil. Por ejemplo, yo puedo escribir lo siguiente: «La palabra belleza es un sustantivo», y ahí escribo belleza en cursiva porque no estoy hablando de la belleza propiamente dicha, sino de un sustantivo.

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