Los lobos y las lobas

(Pieza en un acto, sobre el sentido común)

Lobos–El lobo comienza a convivir con el cromañón, que era cazador, hace decenas de miles de años.

–Alfonso, en esa oración estás invisibilizando a la mujer: deberías decir el cromañón y la cromañona. Date cuenta de que al usar solamente el género masculino estás dejando fuera a la mitad de esa gente.

–Vale, seño. Entonces, debería decir el cromañón y la cromañona, que eran cazador y cazadora, ¿no?

–Bueno, sí… ¿Por qué no?

–Pero también debería decir el lobo y la loba, ¿no?

–Bueno, pero el lobo no es humano, no se puede comparar.

–¿Por qué? La loba quedaría igual de invisible que la mujer, ¿no?

–Vale, pues sí: el lobo y la loba.

–Seño, y al decir el lobo y la loba, o el cromañón y la cromañona, ¿no estoy dejando fuera al resto de los lobos y las lobas y al resto de los cromañones y las cromañonas? Solo estoy nombrando a dos de cada, pero en esa época había miles de lobos…

–Y de lobas.

–… y de lobas, y también miles de cromañones…

–Y de cromañonas.

–Perdón, seño: y de cromañonas. A lo mejor decimos el lobo en vez de los lobos porque sabemos que todo el mundo nos va a entender y nadie va a pensar que estamos dejando fuera a miles de lobos y lobas.

–No, Alfonso. Tienes razón: estamos invisibilizando a miles de lobos, lobas, cromañones y cromañonas. La oración debe ser Los lobos y las lobas comienzan a convivir con los cromañones y las cromañonas, que eran cazadores y cazadoras, hace decenas de miles de años.

–¿Y las crías de los lobos y las lobas? Seño, nos faltan los lobeznos, porque al decir lobo y loba podría parecer que nos referimos solamente a los adultos. Para eso tenemos la palabra lobezno… Perdón: las palabras lobezno y lobezna.

–Es verdad. La oración debe ser Los lobos, las lobas, los lobeznos y las lobeznas comienzan a convivir con los cromañones y las cromañonas, que eran cazadores y cazadoras, hace decenas de miles de años.

–Seño, una pregunta: si esto ocurrió hace decenas de miles de años, ¿por qué lo decimos en presente? ¿No deberíamos decir que comenzaron a convivir?

–Pues sí… No podemos invisibilizar un tiempo pasado. Negar el pasado es negar nuestra historia. Bravo, Alfonso. Entonces, repite la oración, pero corregida.

–Los lobos, las lobas, los lobeznos y las lobeznas comenzaron a convivir con los cromañones y las cromañonas, que eran cazadores y cazadoras, hace decenas de miles de años.

–¡Ahora sí que está claro!

Ramón Alemán

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3 respuestas a Los lobos y las lobas

  1. Juan Diego dice:

    ¿No faltaron los cromañoncitos y cromañoncitas?

  2. Pablo dice:

    ¿Por qué dice “Seño” el discente? Este texto es sexista lo mires por donde lo mires.

  3. Juan Diego dice:

    Gracias, no conocía la dupla discente y docente.

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