Mayúsculas y tildes (por si quedaba alguna duda)

¿Todavía hay quien crea que las palabras escritas en mayúsculas están exentas de cumplir las reglas de acentuación gráfica? Tengo la impresión de que sí, y probablemente parte de la culpa sea de la Real Academia Española, que hasta hace unos años no le prestó demasiada atención al asunto. También hubo en el pasado razones de carácter técnico –las veremos a continuación– que llevaron a la confusión y casi acabaron por otorgar categoría de norma a lo que nunca lo fue. En todo caso, y por si quedaba alguna duda, la RAE recuerda en su nueva Ortografía de la lengua española, de 2010, lo que ya había dicho en la de 1974: “El empleo de la mayúscula no exime de poner la tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación gráfica”.

Las viejas razones técnicas de las que les hablaba son varias. La RAE explica algunas en su Ortografía: “… en la composición tipográfica antigua muchos juegos de caracteres no contaban con mayúsculas acentuadas y no había un espacio reservado para la tilde, lo que obligaba a empequeñecer el tamaño de la letra […] Además, la mayor parte de las máquinas de escribir convencionales no incorporaban la posibilidad de escribir con tilde las mayúsculas sin herir el cuerpo de la letra”. Por su parte, José Martínez de Sousa dice, en Ortografía y ortotipografía del español actual (Ediciones Trea), que “… en la impresión se rompían los acentos (sobre todo los de las primeras líneas de las páginas) y así se daban a lo largo de una obra mayúsculas acentuadas y sin acentuar”, lo que llevó a muchos editores a eliminar todas las tildes de las mayúsculas.

Todo eso ha pasado a la historia con los actuales sistemas de composición e impresión, por lo que ya no hay excusas para no poner las tildes. Además, la RAE puntualiza, acertadamente, que nunca fueron válidas en el pasado tales excusas para los textos manuscritos. Y siguen sin serlo, por supuesto. Sin embargo, la Academia no era tan rigurosa hace unos años: en su Ortografía de 1969 apenas abordó el asunto, y lo hizo a modo de recomendación, según recuerda Sousa en la obra citada.

Veamos ahora algunas explicaciones que da la RAE sobre esta cuestión. Para empezar, dice la Academia que también deben tildarse las versalitas, esas discretas mayúsculas que tienen el mismo tamaño que las minúsculas. Añade que la regla de la tilde vale igualmente para la diéresis: ‘GÜÍMAR’, ‘PINGÜINO’. Por último, aclara que las siglas escritas íntegramente en mayúsculas quedan exentas de la norma: ‘CIA’ (y no ‘CÍA’), incluso aunque alguna de las iniciales que conforman la sigla lleve tilde y coincida con el acento prosódico de esta (vaya follón): ‘ENAF’ –Escuela Nacional de Árbitros de Fútbol– (y no ‘ENÁF’). Sin embargo, aquellas que han pasado al léxico general como nombres comunes o propios sí se someten a las reglas: ‘módem’, ‘MÓDEM’. Los tres últimos ejemplos los tomo prestados de la Ortografía de la RAE.

Evidentemente, también hay que poner la tilde cuando solo la letra inicial de la palabra está escrita en mayúscula (en el comienzo de una oración, por ejemplo): ‘Álamo’, ‘Órbita’.

Lamentablemente, todavía sigue siendo demasiado habitual tropezarnos –en la placa que da nombre a una calle, en una valla publicitaria, en la portada de un libro…– con esta mala costumbre, que, despojada ya de toda excusa, es una falta de ortografía de tomo y lomo aunque sea vista como un pecado menor incluso en ámbitos cultos: el periódico El País, que es modelo de exquisito cuidado de la escritura y la tipografía, mantuvo hasta 2007 su famosa cabecera sin tilde (EL PAIS). Pero acabó pasando por el aro. Háganlo ustedes también, es de ley.

Ramón Alemán

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6 respuestas a Mayúsculas y tildes (por si quedaba alguna duda)

  1. Don Ramón, díjome usted un día que, en la firma de un texto periodístico en la que usase mis iniciales, debía poner tilde donde correspondiese. Es decir “T.M.Á.”. Ahora, sin embargo, *ENÁF es incorrecto. ¿Cambio de criterio? ¿Una firma no es una sigla? Recuerdo que entonces, usted mismo buscó en el Libro de Estilo de El País el apartado referente a la firma de un texto periodístico donde lo explicaba.
    Espero con ansiedad su respuesta.
    Un saludo.

    • Hola, Tony. No hay cambio de criterio. Realmente la cuestión es más complicada de lo que parece. Para empezar, ¿qué es una sigla? Según el ortógrafo José Martínez de Sousa, es un tipo de abreviatura en la que solo se conserva la inicial de cada palabra. Sousa considera que “cuando una palabra lleve tilde en una letra que forma parte de la abreviatura, debe conservarse”. Sin embargo, añade que algunas siglas tienden, por “los efectos de la lexicalización”, a variar su grafía, empezando por la eliminación de los puntos que van después de cada letra. Probablemente es a estas siglas (y no a las de las firmas) a las que se refiere la RAE en su ‘Ortografía’. En cualquier caso, el asunto es bastante más complejo (y aburrido). Ya lo hablaremos. Invitas tú.

  2. Sergio dice:

    Excelente artículo, mi más sincera enhorabuena.
    Yo también me intereso mucho por la lingüística e intento divulgar conocimientos a través de Internet mediante bitácoras y demás herramientas populares.
    Este tema es uno de los más preocupantes, pues —respondiendo a una cuestión suya—, sí existe mucha gente todavía hoy que cree que el hecho de emplear las mayúsculas exime del uso de la tilde. Tanto que incluso no se tiene la decencia ni el respeto de tildar los nombres y apellidos que requieren acento en las lápidas de terrenos hispanoablantes, que no son pocas. Eso me parece intolerable y muy triste.
    La tilde es un recurso muy útil y deberíamos estar agradecidos por poder usarla, y no despreciarla, como la mayoría se empeña en hacer.
    La culpa de la desidia lingüística la tiene, en primer término, el sistema educativo secundario, pues no enseña nada realmente útil ni nuevo, ya que se limita a machacar siempre los mismos temas que no tienen utilidad real. Primero hay que enseñar bien lo básico, lo vital, y después todo lo demás.
    En fin, esperemos que con el tiempo vaya mejorando el nivel de conocimientos medios sobre lingüística, y mucho mejor temprano que demasiado tarde, y cuantos más seamos trabajando por ese objetivo antes lo conseguiremos.
    Saludos cordiales.

  3. chelssy dice:

    ay q poner mas cosas para meternos mas asu pagina y comentar cosas

  4. Pablo dice:

    Concretamente, he visitado recientemente el cementerio de la Almudena, de Madrid, y he podido ver en las lápidas de todas las sepulturas la ausencia de tildes en los nombres y apellidos de los difuntos. Buscamos con ahínco y curiosidad y no hallamos ninguna; eso sí, vimos una diéresis en su lugar correspondiente. ¿Alguna explicación?

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